Cuando una empresa de otro país te quiere contratar, casi siempre aparece la misma duda: ¿me van a contratar como contractor o como empleado? Parece un detalle, pero cambia cuánto dinero te queda al final del mes, quién paga tus impuestos y qué prestaciones tienes.
La diferencia en una tabla
| Contractor | Empleado (directo o vía EOR) | |
|---|---|---|
| Cómo te pagan | Tú le facturas a la empresa | Recibes un salario con nómina |
| Impuestos | Los pagas tú en tu país | La empresa te los retiene |
| Prestaciones | Normalmente ninguna | Las que marque la ley de tu país |
| Vacaciones pagadas | Solo si las negocias | Sí, por ley |
| Monto bruto | Suele ser más alto | Suele ser más bajo, pero con prestaciones |
| Flexibilidad | Puedes tener varios clientes | Normalmente trabajas solo para esa empresa |
Contractor: la forma más común
La mayoría de las vacantes remotas abiertas a Latinoamérica son para contractors. Funciona así: tú eres una profesional independiente, la empresa es tu cliente, y cada mes le mandas una factura por tu trabajo.
Lo bueno es que el pago suele ser más alto y tienes más libertad. Lo que tienes que considerar es que tú te encargas de todo lo demás: tus impuestos, tu seguro médico, tu ahorro para el retiro y tus días de descanso.
Lo que normalmente te van a pedir:
- Que firmes un contrato de servicios, no un contrato laboral.
- Si la empresa es de EE.UU., el formulario W-8BEN, que confirma que no eres residente fiscal de Estados Unidos.
- Que factures cada mes o cada quincena.
- Una forma de recibir pagos internacionales.
Empleado: directo o a través de un EOR
Algunas empresas te contratan como empleado. Si tienen oficina en tu país, lo hacen directo. Si no, usan un Employer of Record (EOR): una empresa intermediaria que te contrata legalmente en tu país en nombre de ellos y te da las prestaciones de ley.
Para ti funciona como un trabajo normal: recibes nómina, te retienen impuestos y tienes vacaciones, aguinaldo o lo que corresponda en tu país. El monto bruto suele ser menor que el de un contractor, porque la empresa también está pagando esas prestaciones.
Cómo comparar dos ofertas
El error más común es comparar solo el número bruto. Una oferta de contractor que paga más puede terminar dejándote menos que una de empleado si no separas dinero para todo lo que ya no te cubre la empresa.
Antes de decidir, haz esta cuenta con la oferta de contractor:
- Resta los impuestos que te tocaría pagar en tu país.
- Resta lo que te costaría un seguro médico.
- Resta un ahorro para tus vacaciones y para el retiro.
- Resta las comisiones por recibir pagos del extranjero.
Lo que te queda es el número que de verdad puedes comparar con la oferta de empleado. Nuestra calculadora freelance te ayuda a hacer esta cuenta.
Preguntas para hacer antes de firmar
- ¿Me contratan como contractor o como empleado?
- ¿En qué moneda me pagan y por qué medio?
- ¿Cada cuánto se paga y en qué fecha?
- ¿Tengo días libres pagados o festivos?
- ¿Quién paga las comisiones de las transferencias?
- ¿Hay periodo de prueba? ¿Cuánto dura?
- ¿Con cuánto aviso se puede terminar el contrato?
Y los impuestos en tu país
Si trabajas como contractor, lo más probable es que tengas que darte de alta como trabajadora independiente en tu país y declarar esos ingresos. Las reglas cambian mucho de un país a otro, así que vale la pena hablar con una contadora local antes de tu primer pago. Ese consejo te puede ahorrar muchos problemas después.
Esta guía es informativa y no es asesoría fiscal ni legal.
Próximo paso: revisa las vacantes abiertas a tu país y fíjate en el tipo de contrato de cada una.